viernes, 25 de noviembre de 2016

Al menos

Quiero levantarme temprano una vez más: así empieza Al menos, y entonces va enumerando lo que quiere hacer el protagonista, que quizás podría ser el mismísimo RC, aunque eso no nos importa nada como lectores, porque el que mira desde la ventana podría ser yo, que también madrugo y me gusta ver los barcos que llegan y el humo de las chimeneas de las casas vecinas, a pesar de que aún no es invierno. Lo que me gusta a mí en el otoño podría añadirse a la lista del poema: ver cómo amarillean las hojas de los árboles del amor y cómo entran los transportistas al garaje del supermercado, y cómo pasan los coches hacia el centro de la ciudad. Así me voy cerciorando poco a poco de que lo que transcurre a nuestro alrededor se convierte en la sustancia de la vida. Y luego, sin mucho énfasis, leer el periódico, o por lo menos mirar el dibujo de El Roto. Hoy, un señor maduro camina, con la mano izquierda en el bolsillo de la gabardina. Y dice: Los sacrificios humanos se mantienen. Ahora lo llamamos mejorar el rendimiento. Al menos, el poema de RC y el pensamiento de El Roto nos ayudan a interpretar el día de hoy.

Al menos
Todos nosotros
Raymond Carver