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domingo, 22 de enero de 2017
Qué descubro
Miro como si pudiera descubrir algo...Lo que me gusta es poder ver lo que surge desde la insistencia...Mi manera de buscar algo en mi casa...Yo sabía que la experiencia es una manera de explorar...Qué sé...Insistir para avanzar y no poder dudar...Pero la vida es insistir...Con la mente que insiste...Gracias.
sábado, 21 de enero de 2017
Lo que busco
Quizás siento que pierdo un poco mis recuerdos. Me han operado la cabeza, y no recuerdo lo mismo. Pierdo ideas, conceptos...Lo que quiero recobrar es difícil, sí, muy difícil, ya que los instantes de recobrar ideas no están a mi alcance. Tendré que avanzar a trompicones, y mirar despacio, sí, despacio...Sólo así puedo saber lo que me tiene que servir para avanzar...
viernes, 20 de enero de 2017
Tarde de invierno
Sé que he de mirar por la ventana sin cansarme. En invierno las cosas vienen de una manera muy limpia, y observar es tender la mano para poder avanzar. Como si yo pudiera saber si soy capaz de saber lo que me abraza. Lo entenderé si recibo un gozo que me ha de acercar al mundo...Porque lo que hay a mi alrededor me tiene que ayudar...Y me alegro. Me alegro mucho.
jueves, 19 de enero de 2017
Lo que me llega
Lo que me llega será lo que me empuja a vivir con la memoria formando parte de mí. Me llegan recuerdos que se abren para que mi nostalgia me sirva para indagar. Lo he de saber, sí, lo he de saber. No es fácil, no lo es. Y escarbo con mi afán por saber avanzar entre vínculos. Los vínculos forman parte de mí, sin duda alguna. Ya sé que el ruido que aparece en los sueños va a ser un empuje que necesito. Celebro muy bien el silencio, y el dolor me entorpece, lo sé. No es fácil saber lo que voy olvidando. Mi edad me empuja a olvidar. Lo sé, lo sé sin apenas pasar de largo...Lo que escribo me hace sentir en la niebla...Avanzaré de espacio, observando...
La lluvia de invierno
Sé que la lluvia me da lo que imagino. La ciudad está en mi cuerpo, y cuando veo llover siento que hay mucha imaginación en mi manera de mirar. No siempre llueve, y si lo hace me dejo llevar, y me empuja el agua que cae. Sí, me empuja para intentar avanzar a mi manera, como si aún fuera joven. No, ya no lo soy...Pero empiezo a pensar en todo lo que me abraza de manera muy abierta, como si yo empezara...Tengo mucha libertad para saber que lo hermoso de la vida está en la imaginación, y en los hechos que surgen para que yo los respete. Lo que imaginé puede ser mi vida...Gracias por ello.
martes, 17 de enero de 2017
Pienso en lo que vivo
Después de un esfuerzo, mi cabeza se expone a indagar con fuerza...Las verdades pueden ser confusas, y representar el comienzo de una mirada compleja. Yo también soy un viajero que intenta saber algo...Podría empezar cada día, pensar en lo que me da lo que sueño...Me pierdo quizás, sí, me pierdo sin poder fijarme en lo que me importa. Y me acerco a mi capacidad para aprender algo...Gracias.
domingo, 15 de enero de 2017
Avanzar sin miedo alguno
Lo que puedo saber me enternece, y empiezo a respirar cerca de mi corazón. ¿Estoy a un lado de mis recuerdos? Soy capaz de avanzar, y todo lo que sé se confunde con mi cuerpo...Mi piel se ha convertido en una carretera de mi memoria. Sí, en lo que me ha de atender cuando pueda acercarme. Voy a ser uno de los viejos que saben lo que quieren. Y apenas me puedo olvidar. ¿Cómo podré avanzar sin miedo alguno? ¿Cómo podré tener lo que me sirve? No estoy muy lejos, no, y es posible que me agote, pero no me importa...
viernes, 13 de enero de 2017
Abrazar lo que veo
Lo que puedo saber es una consecuencia del interés que pongo en lo nuevo...Me gusta poder conocer lo que me empuja...Todo lo que se cruza conmigo me ha de dar lo que deseo...Lo que puede gustarme me invita a buscar lo más hermoso...Y voy a insistir para hurgar en mis recuerdos...Podría saber lo que puede ayudarme, sí...Y lo que me ha de abrazar...Y ahora avanzo poco a poco, para abrirme...Sí, para saber lo que me ha de bastar cuando envejezca...
martes, 10 de enero de 2017
Acabo de saber ahora mismo que ha muerto Zygmunt Bauman
Temprano, el periódico nos da lo que hemos de buscar. Noticias cuya interpretación me ayuda a saber algo acerca de lo que me ha de impulsar. Acabo de leer que ha muerto Zygmunt Bauman, el pensador que nos ha avisado con claridad acerca de la vida. Y lo que puedo saber de la experiencia de su manera de mirar me va a llevar a leer un libro suyo que tengo en casa, y que voy a buscar. Las condiciones para entender el significado del pensamiento son de una claridad que he de poder abrazar. Soy más libre cuando pretendo aprender lo que me da explicaciones coherentes, o aquello que me ha de hacer luchar con insistencia. Estoy en casa, pero puedo avanzar. Lo que me impulsa a conocer los vínculos entre mi vida y el pensamiento de un gran filósofo ha de ser lo más abierto de lo que tengo. Lo abierto es lo que me hace pensar en la limpieza del pensamiento. Zygmunt Bauman es un pensador. Es. Nos deja su forma de avanzar, la mirada viva al mundo. Mi amigo Manolo me envía algunas ideas acerca de lo que Bauman nos entregó en los libros. Y hay que avanzar sin dejar de pensar. Poco a poco, insistentemente.
La mirada de Zygmunt Bauman
Cuando miro su fotografía me dejo llevar por la claridad. Sí, un filósofo como él nos abraza para sentir que podemos pensar a causa de sus ideas. Yo estoy bien dispuesto a abrazar lo que nos da. Qué podemos hacer cuando el tiempo nos invade. El tiempo de un filósofo que piensa en libertad. Compré uno de sus libros hace años, y lo he de buscar en mi biblioteca para poder agarrarme de nuevo a lo que me sirve de alimento. Me gusta indagar, avanzar entre rumores de un pensamiento que se agita dentro de mí y me obliga a tener que saber algo más. La manera de ser joven ya no se puede abrazar como si fuera un descubrimiento, Es comprender que lo que soy es una consecuencia de lo que he leído y vivido. Zygmunt Bauman es un apoyo para que las verdades más transparentes se afiancen. Saber algo me impulsa a un pensador como él: estamos en el centro de la vida que ha de ser abrazada. Buenos días a todos.
lunes, 19 de diciembre de 2016
Lo desconocido
Ir al aeropuerto de noche es como ir a la búsqueda de lo desconocido. Nunca sabemos cómo se va a producir el encuentro con la persona que vamos a buscar. Suele haber casi siempre retraso, y no se sabe si es preferible colocarnos cerca de una puerta o de otra. Bueno, quizás esto es una manera un poco exagerada de hablar de algo concreto, de un encuentro que más o menos se ha de mover entre unas coordenadas fijas. A veces recuerdo a mis abuelos. Mis abuelos paternos no debieron ir nunca al aeropuerto. Mis abuelos maternos, alguna vez. Qué sentirían ellos, qué percepción de un abrazo hubieran tenido. La experiencia es un aprendizaje que se va acumulando sin apenas conciencia de ello. Pero al fin y al cabo la calidad de la mirada a nuestro alrededor es una manera de explorar el corazón, porque la vida consiste en aprender sin descanso a partir de vivencias programadas o no. Lo que sabemos acerca de nosotros es una sucesión de razones expuestas a la duda permanente, y a la indagación de lo que nos empujó a cada instante en una dirección u otra. Esperar en el aeropuerto es como indagar en el significado de la emoción que lleva incorporado el abrazo que llevamos dentro, y que saldrá en seguida.
miércoles, 19 de octubre de 2016
La lluvia
En los lugares donde llueve poco es muy agradable sentir el martilleo gozoso de la lluvia en las persianas, el repique de las gotas en el suelo y su reflejo multiplicador de la luz, una manera de aumentar los efectos de la iluminación nocturna. Sabré que ha llovido lo suficiente si mañana por la mañana los torrentes llevan algo de agua. No hace falta que sea mucha: la suficiente para que corra hacia el mar, en donde se disolverá en la bahía de Palma. Es tan agradecido el paisaje de la isla: con que llueva un poco crece la hierba con un esplendor pudoroso. Al transitar por la autovía, bajando a la ciudad, entre los pinos, se pueden entrever alberos verdes que le conducen a uno hacia recuerdos dulces de la infancia, cuando el campo era un descubrimiento permanente, y cada rincón era un lugar que parecía sacado de los cuentos, o de los viajes que uno imaginaba sin esfuerzo. Cuánto nos sugiere este empiece del otoño. Después del duro verano, los días son un regalo del tiempo que nos dan lo mejor de la vida: la sensación de que a pesar de que todo transcurre hacia su final, a pesar de todo, hay siempre una salida humilde y a la vez hermosa para dignificar nuestra presencia en el mundo.
jueves, 29 de septiembre de 2016
Isaba
Es como si viajar a Navarra hubiera sido desde hace un tiempo una especie de obsesión, o de desenmascaramiento de una idea que hasta ahora me había sido vetada por circunstancias insuperables. Y ahí estoy, de nuevo, sumergido en el paisaje del Valle del Roncal, paseando por las calles de Isaba, de noche, mis amigos y yo proyectando en las calles adoquinadas esa sensación de viaje a la naturaleza que tantas veces hemos imaginado.
Los pasos resuenan desde el aparcamiento hasta el hostal, y el aire frío que respiramos no nos importuna: es más bien un estímulo para preparar nuestras incursiones en los alrededores de Isaba en los próximos días. ¿Qué hay más allá de nuestra preparación del viaje? Joan ha trazado líneas de colores sobre las sendas, ha matizado posibles variaciones sobre los recorridos más conocidos, y ha estrujado sus conocimientos y su experiencia para aplicarlos con naturalidad.
¿Y hasta cuándo? ¿Hasta cuándo se puede caminar por un bosque desconocido? ¿Hasta cuándo se puede subir con un cansancio creciente por las laderas de una montaña? La posibilidad de descubrir algo que ni tan siquiera imaginamos es una pregunta irreverente: al caminar aspiramos tan sólo a encontrar algo de nosotros mismos que está en el paisaje, irremediablemente.
lunes, 19 de septiembre de 2016
Apología de la sobriedad
"O logras ser feliz con poco, y liviano de equipaje, porque la felicidad está dentro de ti, o no logras nada. Esto no es una apología de la pobreza; esto es una apología de la sobriedad. Pero como hemos inventado una sociedad consumista, y la economía tiene que crecer, porque si no crece es una tragedia, inventamos una montaña de consumo superfluo, y lo que gastamos es tiempo de vida, porque cuando yo compro algo, o tú, no lo compras con plata: lo compras con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para tener esta plata. Pero con esta diferencia: la única cosa que no se puede comprar en la vida...la vida se gasta...Es miserable gastar la vida para perder libertad"
José Mújica, en el documental HUMAN, de Yann Arthus-Bertrand
domingo, 28 de agosto de 2016
Afán de repetición, y de descubrimiento
Llego a la playa, casi de madrugada. El sol parece que se anuncia, por encima del horizonte. Ese afán de repetición, esa manera de
acudir a los mismos lugares y descubrir que es posible la emoción de la
primera vez, quizás cuando éramos jóvenes. Uno se deja querer por la memoria, como si anduviera por su cuenta. Quizás la nostalgia es una
trampa, o una manera de defenderse de la edad. Pero no, qué va: la
nostalgia suele herir y no se contenta con endulzar el pasado, sino que
exige un poco de dolor. O más bien lo impone. Y entonces hay que salir
a las bravas, con la ayuda de algún algoritmo extraído de la experiencia. Y no quedarse quieto
nunca. Esta mañana he podido
distinguir las diferentes maneras de refractarse la luz. Según el ángulo
de visión, el agua es un prisma mejor o peor. Así ocurre con la manera
de mirarnos a nosotros mismos: la profundidad de la observación depende
de las condiciones que imponemos a la memoria.
viernes, 19 de agosto de 2016
Distancias
Las experiencias vividas pueden acercarnos a una comprensión del mundo más o menos certera, y quizás no podamos ir más allá. Es decir: ¿hay algo que se oculta a nuestra comprensión? Acercarnos a algo es ir atisbando poco a poco detalles cada vez más precisos de su estructura, pero al acercarnos demasiado se pierde la visión de conjunto, y entonces podemos sentirnos decepcionados. Una nube es niebla; una carretera es un conjunto de partículas. Quizás a cada distancia se requiere el auxilio de una ciencia diferente.
jueves, 18 de agosto de 2016
El Capitán Trueno
Ayer
murió Víctor Mora, y sin embargo El Capitán Trueno seguirá viviendo en cada uno
de nosotros.
El
legendario capitán que luchaba sin descanso por la justicia en los campos de
batalla.
El
amigo de los que compartían con él una mirada limpia al mundo que les había
tocado.
Y
Goliath, y Crispín, y Sigrid. Cuánto los recuerdo. Lo que más me impresiona es
que no tenían edad.
Es
decir: nunca envejecieron, que equivale más o menos a no tener edad, ni
nostalgia.
La
nostalgia nos la dejaron a nosotros, que hemos envejecido mientras ellos siguen
ahí,
en
la memoria, como si nos siguieran interpelando con su simpatía de nobles aventureros.
domingo, 14 de agosto de 2016
Lluvia de estrellas
En verano podemos mirar con más tranquilidad, insistiendo en la exploración de la cúpula celeste sin preocuparnos del rigor de la noche. La lluvia de estrellas que vi desde el Paseo del Espolón de Roa de Duero no se ha repetido. De madrugada la vida se aquieta, cuando los movimientos estelares parecen formar parte de una realidad ajena a nosotros. Lluvia de estrellas puede querer significar más cosas: quizás tan sólo belleza, el estímulo de lo que nos da nuestra dimensión real como personas. Una lluvia de estrellas recordada años después me sirve para buscar otros detalles de mi vida que sin aquella noche de Roa de Duero ni tan siquiera se hubiesen manifestado. Ahora tendría que valorar lo que se necesita para sobrevivir.
sábado, 30 de julio de 2016
Lyon
Cuánta importancia tiene el legado del esfuerzo, del estudio, de la racionalidad. Al caminar por Lyon, al mediodía, la luz parece proceder de André Ampère, de los hermanos Lumière, de Marie-Joseph Jacquard, de Barthélemy Thimonnier, de Héctor Guimard, de los hermanos Voisin, de Antoine de St-Exupéry...
Motivo: Viaje a Lyon
lunes, 11 de julio de 2016
Más sobre aeropuertos
Hay una vieja sensación en cada despedida. Un gesto que se convierte en sacudida. Decimos adiós y nos quedamos en un estado de suspensión. Qué se puede hacer para no quedar en este presente inquieto. El avión asciende en la memoria.
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